
Sigue estos consejos para mejorar tus cuchillos baratos o para cuidar tus cuchillos más preciados.
1. Prueba el filo del cuchillo con una hoja de papel.
Con una hoja de papel en la mano y el cuchillo en la otra, pon el filo del cuchillo encima de la hoja y córtala.
- Si el cuchillo la corta bien con un sonido mínimo, el cuchillo está bien.
- Si la corta bien pero con un sonido rasgado o si tienes que mover el cuchillo para cortar la hoja, el cuchillo está afilado pero necesitas asentar los filos con una chaira.
- Si el cuchillo no puede cortar el pedazo de papel, afila y asienta los filos.

2. Un cuchillo afilado es más seguro que un cuchillo sin filo.
Un cuchillo afilado es fácil de usar. Cuando un cuchillo no está afilado, se requiere más fuerza para cortar y te podrías equivocar.
3. Asentar los filos de tus cuchillos es tan importante como afilarlos.
Si el cuchillo no corta bien, no significa que no está afilado. Puede ser que el filo no está alineado o que el filo afilado está doblado. Pasa el dedo sobre la hoja del cuchillo para ver si hay un doblez. Arregla estos filos con una chaira. Si no sabes usar una chaira, ve el siguiente tutorial.
4. ¡Nunca raspes tu cuchillo!
Después de picar, nunca arrastres el filo en la tabla de cortar. Usa el lomo de la hoja del cuchillo o tus manos para mover verduras picadas en la tabla de cortar.
Nunca uses el lavavajillas para limpiar tus cuchillos porque los filos se pueden corroer o se pueden doblar cuando tocan otros platos que están dentro. Lava los cuchillos a mano y sécalos pronto.
6. Puedes mejorar todos tus cuchillos con el cuidado apropiado.
Afila tus cuchillos alrededor de tres veces al año y usa una chaira para mejorar la función de tus cuchillos, ya sean baratos o caros.
¡Esperamos que estos tips te ayuden a cuidar tus cuchillos! Síguenos en Facebook e Instagram para leer más artículos relevantes.